Las empresas públicas han sido utilizadas en muchos casos como un elemento de desvío de fondos públicos y la huida absoluta del derecho administrativo incluso en sus políticas presupuestarias y no como el instrumento, público, para desarrollar políticas públicas dotadas del dinamismo necesario en la gestión eficiente de recursos y de la que muchas veces carece la Administración como tal. La empresa municipal de la vivienda en el caso de Rivas es una herramienta fundamental para llevar a cabo esas políticas y como tal debe potenciarse aunque varíe su formulación jurídica.

La municipalización de la empresa no puede ser entendida única y exclusivamente bajo la perspectiva de ‘funcionarizarla’, máxime porque existen otras muchas y diversas fórmulas para que esta entidad sea completamente pública y revierta el servicio en esas condiciones. Teniendo en cuenta además que como ente público administrativamente diferenciado del Ayuntamiento se somete también a las restricciones normativas impuestas en los últimos tiempos.

Por tanto debemos ir hacia un modelo de gestión pública sin estereotipos. En donde se trabaje para que la EMV configurada dentro del sector público local mantenga la agilidad para poder prestar un servicio en competencia de mercado con absoluta vocación pública, como la herramienta para contribuir a la eficiencia, transparencia y publicidad en el manejo de los fondos públicos, del dinero de todos y todas.

Marco de mínimos

  • Proseguir en el control público de la empresa por todos los órganos administrativos municipales previstos para ello y presencia permanente de los mismos en los órganos de gestión y dirección de la entidad. Trabajar en la mayor transparencia informativa y el mejor control contable, económico y político de las actividades desarrolladas por la EMV y de sus órganos de gobierno, así como en la totalidad de su proceso de toma de decisiones.
  • Establecer los medios para asumir con personal municipal todas aquellas tareas cuya ejecución lo permita.
  • Introducir los canales de contratación pública al 100%. Los órganos de contratación del Ayuntamiento deben serlo también de la empresa municipal, al menos en el control del procedimiento contractual. Priorizar las instrucciones internas de contratación y darles la publicidad adecuada. Ya se ha creado el portal de transparencia web en la EMV, ampliarlo y potenciarlo.
  • Restringir la contratación externa a los servicios de carácter puntual y coyuntural.
  • Reforzar la participación pública en los órganos de decisión.
  • Unificar todos aquellos servicios de vivienda municipales, no sólo la venta y que se han desgranado con anterioridad, junto con políticas de suelo en una competencia y servicio municipal único.
  • Estudiar en términos de sostenibilidad, eficiencia y retorno de inversión, la formulación jurídica de la entidad como empresa pública local u organismo autónomo local. En cualquier caso, hacer depender la entidad de la dirección municipal de manera unificada.
  • Se propone entablar negociaciones con la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, SAREB, (denominado ‘banco malo’), para que las viviendas vacías que tienen, en el municipio de Rivas, las ponga a disposición para vivienda social.
  • Proponemos que las competencias sobre el derecho de tanteo y retracto de la Comunidad de Madrid sobre las viviendas de Protección oficial sean trasferidas al Ayuntamiento para que esta administración pueda ejercerlas al tener mayor conocimiento sobre la situación de la vivienda.
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